Sílvia Sumell

Psicóloga. Acreditada com a PGS (Psicòleg General Sanitari) pel COPC.

Parlem?
93 207 20 34

El pitufo gruñon

EL PITUFO GRUÑON 

Es que tiene mucho carácter…Es que siempre se queja de todo…y al final siempre está enfadado…Siempre discuten…por eso lo han dejado…Parece que siempre tenga ganas de liarla…Siempre monta pollos….Luego le sabe mal…per es que no hay quien lo aguante… Su mal carácter le trae siempre problemas en el trabajo…Pierde los papeles por cualquier cosa…Siempre es culpa de los demás…Siempre está amargada…Parece que el mundo está en su contra…

¿Qué es el enfado patológico? 

Enfadarse es una emoción que todos experimentamos en un momento u otro y no deja de ser algo normal, inevitable y saludable. Igual que ocurre con otras emociones (ej. alegría, tristeza, miedo…), tiene un valor evolutivo y como tal, de supervivencia. Por eso, si aún forma parte de nosotros debe ser para algo! Entonces, ¿porque resulta útil algo que nos atrae tantos problemas? En el mejor de los casos, el enfado nos informa que algo no va bien, es la forma en que se lo hacemos notar al otro y nos pone en marcha para resolver el problema. Nos motiva para el cambio. Lo que pasa es que a veces nos alteramos tanto que la balanza se desequilibra, es decir, reaccionamos de forma desmesurada. Nos sobrepasamos de tal manera que nuestro enfado no va acorde con la amenaza percibida. Es cuando a la mínima que me dicen algo, ya salto!!! Y además lo hacemos de forma muy intensa! Cuando nos enfadamos con mucha frecuencia y mucha intensidad, lo llamamos enfado patológico.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

A nivel físico nuestro corazón va más rápido, la respiración se acelera, nos sube la tensión arterial, los músculos se tensan, notamos más calor porque aumenta nuestra temperatura corporal, en general podríamos decir que el “cuerpo nos pide marcha”.

Nuestros pensamientos suelen ser más descalificativos y críticos hacia los demás: Es que no hay derecho…. “Lo que pasa es que es un….” “Esto no se puede aguantar…” “los demás es que no tiene ni idea…”Hacemos uso exagerado del “DEBERÍA” (ej.: debería haber llegado a su hora, debería recoger sus cosas cuando termina, debería dejar las zapatillas en su sitio…).

Pensamos que las cosas, la gente y el mundo,en general “deberían” de ser de una determinada manera y como tal, empezamos a actuar y comportarnos rápidamente en consecuencia: dejamos de sonreír, subimos el volumen y tono de voz, empiezo con bromas de mal gusto, ironías y entro en el “MODO QUEJA” constante. Y casi sin darnos cuenta, entramos en lo que llamamos “PIM-PAM”: chillamos, gritamos, amenazamos, nuestros movimientos empiezan a ser más bruscos.

¿En qué situaciones aparece?

Cuando alguien nos hace alguna crítica, delante de descalificaciones, cuando vemos que los demás no hacen o dicen lo que nosotros pensamos y creemos…Mientras conducimos…Cuando hay algo de mi pareja o mis hijos que no me gusta…Con algún compañero de trabajo…Cuando escucho las noticias…mientras veo un partido de futbol…

¿Por qué me enfado tanto?

Normalmente los enfados se relacionan con un exagerado sentido de la justicia, elevada rigidez y sobre todo con poca tolerancia a la frustración. A la vez, van de la mano de otros sentimientos como la tristeza, vergüenza, culpa, etc… Sabemos que unos somos más propensos que otros y que cada uno lo maneja de forma diferente. Es nuestro cerebro más primitivo el que tomas las riendas y ya no controlamos nada.

A la persona le cuesta mantener el control porque la reacción es muy rápida y automática entre el estímulo y la respuesta y normalmente uno se da cuenta de ello una vez todo ha pasado! Es muy rápido porque si no sería eficaz y se ha convertido en algo tan automático porque lo he practicado mucho a lo largo de mi vida.

¿Cuál es el precio que pagamos?

Problemas con nuestra familia, con nuestra pareja, ponemos en riesgo nuestros puestos de trabajo, las relaciones con los demás…Además tiene otros efectos secundarios como la hipertensión, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, consumo de alcohol o otras sustancias, etc.

¿Cómo puedo manejar mejor mis enfados? 

Time out o tiempo muerto: sal de la situación por un período de tiempo! Es una oportunidad para “refrescarte” y pensar las cosas antes de actuar.

Distracción: si no puedes salir, puedes intentar distraerte haciendo otra cosa (ej.: llamar por teléfono a una amigo para charlar de otra cosa, contar hasta 10, escuchar música, empezar a hacer tareas del hogar…

Practica relajación o mindfulness

Analiza tus pensamientos¿realmente esto es tan injusto? ¿De aquí un mes tendría tanta importancia? ¿ha valido la pena enfadarse tanto por esto?

Realiza una lista con afirmaciones que teayuden antes (ej.: sé que puedo manejar esto, tengo estrategias para mantenerlo bajo control y me puedo tomar un tiempo si lo necesito), durante (ej.: no tengo necesidad de tomarme esto personalmente, puedo hacerme cargo de ello…) y después de las situaciones difíciles (ej.: lo he hecho bien,…).

Intenta ser asertivoexpresa tu punto de vista sin ofender al otro

Entrénate a resolver tus problemas: aprende nuevas formas de enfrentarte a ellos. 

Falsos mitos:

  • las personas que siempre se enfadan tienen autoestima baja
  • el enfado está relacionado siempre con depresión o ansiedad
  • el enfado siempre lleva a agresión
  • estar enfadado y expresarlo es saludable, si te lo quedas dentro es peor
  • para mejorar hay que sacar el enfado y expresarlo sin control
  • el enfado es un tema de carácter y por lo tanto no se puede cambiar
  • el enfado se hereda
  • mi enfado solo me afecta a mí

 

Leave a comment

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *